domingo, 2 de diciembre de 2007

Quinto hábito: Procure primero comprender, y después ser comprendido

La aptitud para la comunicación es la más importante de la vida. Dedicamos a la comunicación la mayor parte de nuestras horas.

La comunicación se divide basicamente en 4 formas elementales, que son escribir y leer, y por otro lado hablar y escuchar.

Hemos dedicado mucho tiempo de nuestra educación al perfeccionamiento de las tres primeras, pero en cambio no hemos dedicado practicamente nada a aprender a escuchar.

El problema radica en que si quieres darme un consejo y quieres que me vea influido por él, antes de todo debo haberme sentido comprendido por ti. Este tipo de escucha debe ser una escucha empática, sincera, que me haga ver que comprendes la singularidad de mi situación.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Algunas cosas buenas: Tesla motors

Tesla Motors, Inc es una empresa situada en Silicon Valley, dedicada a la producción de vehículos de alta tecnología y que se alimentan de energía eléctrica. La empresa inició su trabajo en el verano del 2003 con los ingenieros Martin Eberhard y Marc Tarpenning en San Carlos, y ha ido creciendo hasta llegar a ser la empresa que es hoy en día. Tesla Motors, se llama así por el inventor serbio Nikola Tesla, que fue un gran ingeniero y científico eléctrico. Entre los accionistas de Tesla Motors, Inc. destaca Larry Page, fundador de Google.

www.teslamotors.com

Por ahora sólo tienen un modelo, es un deportivo diseñado sobre la base de un Lotus, en la página web se pueden observar todos los detalles de esta maravilla de la ingeniería.

Podéis ver un vídeo en esta dirección, como ya sabéis en el youtube hay más, este es sólo una muestra:

http://www.youtube.com/watch?v=hOl_1S10jTk

Quinto hábito: Procure primero comprender, y después ser comprendido

"El corazón tiene sus razones que la razón no comprende" Pascal

Tenemos tendencia a precipitarnos, a arreglar las cosas con un buen consejo. Pero a menudo no nos tomamos el tiempo necesario para diagnosticar, para comprender profunda y realmente el problema. Este es el principio clave en las relaciones interpersonales: procure primero comprender, y después ser comprendido.

Cuando no sabemos cual es el problema, o no sabemos las razones por las cuales se ha dado determinado problema, ¿cómo vamos a plantear una solución?

La mayoría de nosotros respondemos y damos consejos antes de que la otra persona acabe de explicarse, parece que hubiéramos sido bendecidos con el don de la sabiduría que todo lo puede y que todo lo soluciona, pero la realidad sólo es una, si queremos tener una buena relación con alguien, debemos primero comprender lo que nos está diciendo y después, y sólo después de eso, ser comprendidos.

sábado, 17 de noviembre de 2007

4 Pasos clave para llegar a ganar/ganar

Sólo se pueden alcanzar soluciones ganar/ganar con procesos ganar/ganar: el fin y los medios son los mismos. Ganar/ganar es un paradigma de interacción total, proviene del carácter íntegro y maduro, y de la mentalidad de la abundancia. Para las relaciones ganar/ganar es esencial la confianza.

Para la búsqueda de soluciones ganar/ganar, es esencial tener presentes estos cuatro pasos:

1 Contemplar el problema desde el punto de vista del otro. Procurar realmente comprender y dar expresión a las necesidades y preocupaciones de la otra parte.

2 Identificar las cuestiones clave implicadas.

3 Determinar qué resultados constituirían una solución totalmente aceptable.

4 Identificar posibles nuevas opciones para alcanzar esos resultados.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Covey videos: Story at the sea

Esta historia explicada por Stephen Covey es esencial para comprender con un ejemplo lo que es cambiar de paradigma.

http://www.youtube.com/watch?v=SiNEIKx64f0

sábado, 27 de octubre de 2007

Covey videos: Four Assumptions

A partir de hoy creo un nuevo tipo de entradas, estas entradas se centrarán en videos de Covey donde explica diferentes temas de los 7 hábitos con sus propias palabras.

El texto está en inglés y el video es en inglés.

"I have also found that by making four simple assumptions in our lives we can immediately begin leading a more balanced, integrated, powerful life.
They are simple–one for each part of our nature–but I promise you that if you do them consistently, you will find a new wellspring of strength and integrity to draw on when you need it most.
1)For the body–assume you've had a heart attack; now live accordingly.
2) For the mind–assume the half-life of your profession is two years; now prepare accordingly.
3) For the heart–assume everything you say about another, they can overhear; now speak accordingly.
4) For the spirit–assume you have a one-on-one visit with your Creator every quarter; now live accordingly."

http://www.youtube.com/watch?v=_Yf3Sh-zwAQ

sábado, 20 de octubre de 2007

Fundamentos de ganar/ganar: Carácter

El carácter es la base del paradigma ganar/ganar, y todo lo demás se erige sobre ese fundamento. El carácter es muy importante para cualquier cuestión de la vida. Hay tres rasgos caracterológicos esenciales para el paradigma ganar/ganar.

1. La integridad
Los tres primeros hábitos nos ayudan a desarrollar y mantener la integridad. Sólo cuando sabemos que nosotoros somos los responsables de nuestra vidas, cuando tenemos los objetivos que nos importan claros en nuestra mente y cuando sabemos que es lo primero y más importante de nuestras vidas es cuando podemos mantener relaciones ganar/ganar, desde otro punto de partida es imposible, nos fallaría la base de todo, y esa base de todo somos nosotros mismos.

Una relación de ganar/ganar exige confianza y nadie transmite confianza si no es una persona íntegra.

2. Madurez
Cuando una persona es capaz de expresar sus sentimientos y convicciones con coraje, equilibrando la consideración por los sentimientos del otro, se trata entonces de alguien maduro, en particular cuando la cuestión es muy importante para ambas partes.

Significa escuchar y comprender empáticamente, pero afrontar también las cosas con coraje.

3. Mentalidad de la abundancia
Es la mentalidad de que en el mundo hay mucho para todos, se trata de evitar caer en la tentación de la mentalidad de la escasez donde la gente tiende a pensar que si el otro gana tú pierdes, dejando de lado la posibilidad de que los dos podáis salir beneficiados. La mentalidad de la escasez es la que corroe a la gente envidiosa cuando una persona conocida tiene éxito.

La mentalidad de la abundancia confía en que hay espacio para el éxito de todas las personas, se basa en la seguridad y la confianza que tiene cada uno en sí mismo. Las personas que tienen esta mentalidad se alegran de que las personas tengan éxito en lo suyo, pues no lo ven como ninguna amenaza, no se sienten amenzadas o corroidas por la envidia porque saben que depende de ellos mismos conseguir su propio éxito y saben que están capacitados para ello.

sábado, 6 de octubre de 2007

DIferentes opciones y la mejor

De las cinco opciones que hemos analizado hasta ahora, no hay ninguna que pueda ser descartada de forma radical para según que situaciones a las que nos enfrentamos. Depende de la situación podemos elegir uno u otra de forma puntual, pero si hablamos en términos generales, la única que es realmente viable es la de ganar/ganar, ya que vivimos en un mundo interpedependiente, vivimos en mundo repleto de gente con la que interactuamos diariamente, sino logramos mantener una relación en la que las dos partes salgan ganando, esa relación tendrá como destino la ruptura.

En las situaciones pierdo/ganas, hay un ejemplo clarificador que ayuda a comprender la idea general de que no hay otra opción más que la de ganar/ganar. Si, por ejemplo, usted tiene una empresa a la que le hace falta con urgencia un material y sabe que sólo hay un proveedor que se la puede suministrar y ve que este se aprovecha de su necesidad en esta situación para ganar mucho más dinero del acostumbrado a su costa, entonces usted se sentirá fatal y no querrá volver a comprar en ese proveedor la próxima vez y seguro que hará todo lo posible para que la siguiente vez no tenga que depender de un proveedor, como ese, que se aproveche de sus urgencias. Así este proveedor estará contento por su posición de yo gano, tú pierdes, pero la situación real será que habrá perdido un cliente, y a al final los dos habrán perdido.

La opción ganar/ganar parece muy idealista, pero es la única que puede llevar a un final satisfactorio para las dos partes y que la relación se alargue y sea fructífera. Así pues llegamos a la conclusión de que la solución final es "ganar/ganar o no hay trato".

Seis paradigmas de interacción humana: 5. Gano

Es la alternativa de la persona que se preocupa de ganar, es lo que realmente le importa, quiere conseguir sus objetivos y no le sabe mal que los demás consigan los suyos.

Seis paradigmas de interacción humana: 4. Pierdo/pierdes

La opción más destructiva a la que nos podemos acoger es a la relación tipo pierdo/pierdes, donde la persona piensa: "si nadie gana nunca, tal vez ser un perdedor no sea tan malo".

Estas situaciones se dan por ejemplo en los difíciles casos de divorcio donde el marido debe dar el 50% de sus bienes a su mujer, y antes de dárselo a ella prefiere malvenderlo para darle a su mujer lo mínimo posible. Ejemplo: El marido posee un coche valorado en 100.000 € y lo vende por 20.000 €, para en lugar de entregarle 50.000 € a su mujer, entregarle sólo 10.000 €. Así los dos salen perjudicados, nadie gana nada, pero el marido se siente menos solo al perder porque pierden los dos.

En esta situación no se genera nada, sólo se destruye. Es una situación de venganza, de guerra.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Seis paradigmas de interacción humana: 3. Pierdo/ganas

En el otro extremo de las formas de relación están las personas que utilizan el pierdo/ganas, donde estas personas renuncian a sus deseos y a su condición de personas relevantes para concedérselo todo a la otra parte de la relación. Las personas que actúan de esta forma son personas deseosas de agradar y apaciguar, buscan la fuerza que no tienen en la aceptación o en la popularidad.

Pierdo/ganas es una posición débil y caótica que no genera nada más que frustración y un sentimiento que de que no aportan nada a la relación, una relación que está herida de muerte.

Seis paradigmas de interacción humana: 2. Gano/pierdes

La mayoría de nosotros hemos sido educados desde pequeños para competir con los demás, pensamos en que si yo gano, el otro pierde, es como si fuera nuestro enemigo, como si todo fuera una disputa, y esto no tiene por qué ser así siempre.

La base de este pensamiento gano/pierdes radica en la excesiva comparación que soportamos, desde pequeños competimos con nuestros hermanos por el amor de nuestros padres, con nuestros amigos deseamos ser los más queridos, los más admirados, etc.

Las personas que actúan según el paradigma gano/pierdes, son personas negativas, obstinadas y egoístas.

Este sentimiento de competitividad no nos sirve para establecer buenas relaciones (ya sean relaciones sentimentales, familiares, laborales, etc), no podemos hacer que perdure en el tiempo una relación donde siempre hay un ganador y un perdedor, donde hay un fuerte y un débil, para que las relaciones evolucionen y perduren en el tiempo debe haber una relación donde las dos personas se sientan valoradas y cooperen a que su relación fructifique.

Hay lugar para el resultado yo gano/tú pierdes, pero yo creo que ese lugar está en las competiciones deportivas, y demás situaciones que lo admiten.

Seis paradigmas de interacción humana: 1. Ganar/ganar

Este el tipo de interacción que busca que las dos partes de la relación salgan beneficiadas, busca que las dos partes salgan satisfechas, huye del resultado clásico de yo gano y tú pierdes para llegar al nivel superior donde las dos partes se sienten favorecidas.

Es complicado tener la capacidad para admitir que los dos vamos a sacar provecho de la relación, hay que ser fuerte de carácter y ser completamente independiente para poder tomar la decisiones de hacer el esfuerzo de buscar una tercera alternativa que sea beneficiosa para ambas partes.

Seis paradigmas de interacción humana

En las relaciones sociales, donde tenemos que llegar a acuerdos y buscar soluciones dentro del mundo interdependiente en el que vivimos hay diferentes resultados posibles para estos acuerdos, en concreto nos vamos a concentrar en 6:

- Ganar/ganar.
- Gano/pierdes.
- Pierdo/ganas.
- Pierdo/pierdes.
- Gano.
- Ganar/ganar o no hay trato.

En las siguientes entradas los vamos a desarrollar.

sábado, 22 de septiembre de 2007

La leyes del amor y las leyes de la vida

Dag Hammarskjold, ex secretario general de las Naciones Unidas, formuló cierta vez una observación profunda y de amplio alcance: "Es más noble entregarse por completo a un individuo que trabajar con diligencia por la salvación de las masas".

Es más noble y complicado tener el valor para afrontar y mantener una relación profunda con una persona importante en su vida (su mujer, hijo, etc) que dedicarse a trabajar ocho horas diarias con un multitud de personas superficialmente.

Por ejemplo:
Cuando los padres consideran los problemas de los hijos como oportunidades para construir la relación, y no como una causa de una irritación negativa y molesta, cambia totalmente el carácter de la interacción padre hijo. Los progenitores pasan a estar más dispuestos, incluso entusiasmados, a comprender en profundidad y ayudar a sus hijos. Cuando un hijo se acerca a ellos con un problema, en lugar de pensar "¡Oh no! ¡Otro problema!", su paradigma es "Aquí tengo una gran oportunidad de ayudar realmente a mi hijo y para realizar un depósito en nuestra relación". Cuando respondemos de esta manera ya sea a nuestros hijos, a nuestras esposas o a alguien que realmente nos importa y que creemos que merece nuestra atención, es en ese preciso instante cuando ven el valor que asignamos a sus problemas y a ellos como individuos, y entonces se crean fuertes lazos de amor y de confianza.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Grandes hombres: Rickson Gracie

Rickson Gracie luchador del Gracie Jiu-Jitsu (Brazilian Jiu-Jitsu). Nació el 21 de noviembre de 1959 en Río de Janeiro (Brasil), hermano mayor de Royce Gracie (leyenda del UFC), e hijo de Hélio Gracie (leyenda de las artes marciales y el creador del estilo Gracie Jiu-Jitsu).
Parte de esta dinastía (cuyos orígenes se remontan a un emigrante escocés que llegó a Brasil), ha participado en varios torneos y campeonatos sobre las
artes marciales y actualmente radica en Los Ángeles, California (EE.UU.).

Está considerado como el mejor luchador de la familia Gracie, e invicto con más de 450 combates de vale-todo o similares figurando en el libro de los records Guiness.
Dos de sus combates más importantes a principios de los 80 fueron con el legendario luchador brasileño
Zulu poseedor de un estilo de combate propio del norte del Brasil, usado por los mestizos y conocido con el nombre de Tarraca. Éste, con más de 190 centimetros de altura llevaba invicto más de 150 combates cuando Gracie le venció en los dos combates por estrangulación, tras dos peleas muy trabajadas por Rickson, utilizando el Gracie-Jiujitsu, luchando y resistiendo todas las acometidas de Zulu desde posiciones defensivas en el suelo, esperando el cansancio de su rival, y el hecho de que éste cometiese un error para aprovecharlo inmediatamente y aplicar la técnica decisiva, la estrangulación conocida como "mata-león".
También participó en
Japón en los años 90 en dos Open en los cuales venció, y fue reconocido como la encarnación del samurai del Japon feudal por la prensa especializada.
Es de destacar que intentó retar a los mejores luchadores de la época para que se enfrentaran contra él, pero que nunca fueron contestados, ejemplo de estos retos no contestados fueron: Kazushi Sakuraba o Mike Tyson en su época dorada, cuando unificó todas las coronas de pesos pesados. El reto consistía en que si Rickson perdía, le pagaría 100.000 $ al que lo hubiera conseguido. Este fue el legendario Reto Gracie que nadie consiguió.


No ha vuelto a subir a un cuadrilátero desde la desaparición y muerte de su hijo adolescente Rockson, del cual apareció el cuerpo sin vida año y medio después, a causa de un sobredosis de drogas. La hipótesis barajada y el archivo del caso hablaban de un secuestro y posterior ejecución causado por la frustracción de no haber podido conseguri el rescate.

Los seis depósitos principales: 6. Disculparse sinceramente cuando uno realiza un reintegro

Creo que la importancia y la esencia de una disculpa radica en que sea sincera. Si realmente te disculpas con sinceridad y la otra persona lo entiende así, la relación avanza y la confianza aumenta, ya que el otro tiene la seguridad de que si en otra ocasión le haces algo que le moleste, le responderás con una disculpa, preocupándote por su situación. Si por el contrario, tu disculpa no es sincera, y te disculpas por compromiso, entonces la relación puede sufrir uno de los mayores daños que se le pueden causar, ya que normalmente cuando te disculpas es porque le has hecho daño a la otra persona y si no te disculpas sinceramente lo único que estás haciendo es intensificar ese daño y aniquilando la relación.
Por ello, como dice la sabiduría oriental, "si vas a hacer una reverencia, que tu inclinación sea pronunciada" o como dice la ética cristiana, "paga hasta la última moneda".
La verdad es que hay que ser fuerte de carácter para reconocer los propios errores y pedir disculpas, ya que es una humilde y firme declaración de que somos humanos y cometemos errores.
Leo Roskin enseñó que "El débil es el cruel. La amabilidad sólo puede esperarse del fuerte".

Los seis depósitos principales: 5. Demostrar integridad personal

La integridad personal es una de las fuentes principales de confianza y constituye la base para establecer una buena relación.

Nuestra integridad depende de que nuestros actos reflejen nuestras palabras, que mantengamos las promesas y satisfagamos las expectativas que generamos. La integridad es un compromiso con la verdad y con uno mismo.

Un ejemplo que demuestra nuestra integridad es la forma como hablamos de otras personas que no están presentes cuando mantenemos una conversación, si hablamos mal de los que no están presentes damos la sensación a las personas con las que hablamos de que en cuanto se giren podemos empezar a hablar mal de ellos. Igual que si no respetamos las confidencias que nos ha confiado alguien diciéndoselo a un tercero, está claro que esto no genera confianza en nadie y acaba con nuestra integridad.

La clave de los noventa y nueve es el restante uno, en particular ese uno que pone a prueba la paciencia y el buen humor de los muchos. Es el amor y la disciplina del uno lo que transmite el amor a los otros. El modo en que tratamos al uno revela el modo en que consideramos a los noventa y nueve restantes, porque en última instancia cada uno de ellos es un uno.

Integridad también es evitar toda comunicación engañosa, desleal y que no respete la dignidad de las personas.

Los seis depósitos principales: 4. Aclarar las expectativas

Las relaciones, como todo lo que merece la pena en esta vida, necesitan esfuerzo, dedicación y por supuesto coraje. En el caso de las relaciones tiene especial importancia el coraje y el valor de afrontar que las relaciones deben establecerse con la claridad de lo que cada uno espera obtener y ofrecer en esa relación, ya sea laboral, familiar, etc.

Muchas relaciones no llegan a buen puerto por el problema de la confusión de la no claridad y de la falta de comunicación, debido a esto las partes se sienten frustradas por el incumplimiento de sus expectativas. Todos nosotros podemos recordar muchos ejemplos de este determinado problema, ya que es la raiz de muchas de las preocupaciones que se generam en las relaciones.

Esto se puede solucionar invirtiendo tiempo y esfuerzo para aclarar las expectativas de cada una de las partes antes de iniciar una relación, resulta obvio que cuando sabes lo que cabe esperar de una relación ya no te puedes sentir frustrado, ya que tienes toda la información necesaria para saber si te interesa o no esa relación.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Los seis depósitos principales: 3. Mantener los compromisos

El establecimiento de una promesa y su posterior cumplimiento son de de vital importancia para cualquier tipo de relación, ya que reafirman a la otra persona en su confianza hacia nosotros.

El daño que puede hacer el incumplimiento de una promesa puede ser devastador en una relación, ya que después de no cumplir nuestra promesa, nuestras palabras, nuestros consejos carecen de sentido para el otro.

Por ejemplo, si en un niño se ha cultivado la confianza en la palabra de sus padres, si estos siempre han mantenido y cumplido sus promesas, entonces y sólo entonces, el niño seguirá con total confianza los consejos de sus padres.

Por ello, es mejor no prometer algo que no estemos seguros que vayamos a mantener.

Los seis depósitos principales: 2. Prestar atención a las pequeñas cosas

Los detalles en las relaciones son muy importantes, en el fondo todas las personas son muy tiernas y sensibles. Por dentro, incluso detrás del exterior más rudo y duro, están los sentimientos y afectos tiernos del corazón.

Hay pequeños detalles que brindas que hacen que las personas se sientan reafirmadas en tu cariño y aprecio, y por otro lado hay pequeños detalles que hacen sentir a las personas menospreciadas. Depende del tipo de pequeño detalle que tengamos con los otros, según sea un pequeño detalle positivo o negativo, en consonancia habrá un gran aumento de confianza o habrá una gran disminución de la misma.

" A veces, cuando considero las tremendas consecuencias de las pequeñas cosas...
me siento tentado a pensar...
que no hay cosas pequeñas". Bruce Barton

Los seis depósitos principales: 1. Comprender al individuo

Cuando quieres comprender realmente a alguien y quieres dar un paso importante hacia delante en una relación basada en la confianza, tienes que centrarte y pensar en que lo que es importante para ti y lo que es importante para la otra persona no siempre tiene por qué coincidir.

Debemos tener claro que es esencial el principio de hacer que lo que es importante para la otra persona sea tan importante como la persona misma para nosotros. Hay que intentar comprender profundamente al otro, como nosotros mismos querríamos ser comprendidos.

Por ejemplo, cuando estamos trabajando en casa, muy ocupados, y se nos acerca nuestro hijo a preguntarnos algo que a nosotros nos parece trivial, pero que para él es muy importante, es en esta situación cuando le demostramos si puede confiar en nosotros para sentirse comprendido o si, por el contrario, le vamos a dejar con la sensación de que nosotros pensamos que sus problemas son tonterías. Está claro que si pasamos de él, la próxima vez no vendrá a nosotros y habremos perdido una parte muy importante de sus confianza en nosotros.

sábado, 1 de septiembre de 2007

De la victoria privada a la victoria pública

Hasta ahora hemos visto los tres primeros hábitos, los que nos llevan de la dependencia hacia la independencia, ahora es el momento de pasar a la interdependencia, es la hora de pasar de la victoria privada a la victoria pública.

Sólo en el momento en el que sabemos que somos los creadores de nuestros destinos, que depende de nosotros lo que alcancemos en la vida y que nosotros decidimos que es lo que realmente nos importa, sólo en ese momento podemos empezar a tener relaciones beneficiosas y provechosas con los demás.

El ingrediente más importante de toda relación no es lo que decimos o hacemos, sino lo que somos. Todas las relaciones se basan en la confianza, pero no existe confianza si no hay integridad. Así pues, para generar confianza debemos ser personas íntegras y dignas de confianza, y eso se logra cuando uno es proactivo, centrado en los principios correctos, cuando uno es capaz de organizarse y realizar cosas con integridad en su vida.

Toda relación depende de la confianza, para explicar como se genera esta confianza, podemos utilizar la metáfora de la cuenta bancaria, la podríamos denominar la cuenta bancaria emocional. Si yo me relaciono contigo con cortesía, bondad, honestidad y mantengo mi compromio contigo, entonces estoy haciendo un depósito (un ingreso), hago que se incremente el valor de nuestra cuenta bancaria emocional. Tú confías en mí, cada vez más cuando hago este tipo de depósitos en nuestra relación.

Cuando nuestra cuenta de confianza es alta, la comunicación es fácil, instantánea y efectiva. Pero si se da el caso contrario, si mi nivel de confianza es bajo, la comunicación será lenta y difícil, se analizaran cada una de mis palabras con el máximo celo.

En la próxima entrada hablaremos de los seis depósitos principales que se pueden hacer para incrementar nuestra cuenta de confianza, para crear una buena relación personal.

Grandes hombres: Vince Lombardi

En más de una ocasión, Herb Adderley, cornerback de los Green Bay Packers (1961-69) y miembro del Hall of Fame, ha admitido que no pasa un día sin que piense en Vince Lombardi. Muchos otros de sus ex jugadores le atribuyen cualquier éxito en su vida posterior a la NFL. Los grandes entrenadores en la historia del fútbol americano tienen todos fantásticos balances de victorias y derrotas, pero esta dimensión extra de Lombardi es lo que le separa del resto, nadie ha influido tanto en sus jugadores como el mítico head coach de los Packers.

Nació en Nueva York el 11 de junio de 1913 y murió el 3 de septiembre de 1970. Como head coach entrenó a los Green Bay Packers de 1959 a 1967 y a los Washington Redskins en 1969.Entre 1961 y 1967, Lombardi ganó 5 campeonatos de la NFL con los Packers, incluyendo las dos primeras Superbowls. Otro dato importante es que nunca finalizó una temporada con balance negativo.

Un cáncer intestinal demasiado extendido para cuando se le diagnóstico se llevó su vida el tres de septiembre de 1970. Más de 3.500 personas atendieron la ceremonia de su entierro.
Lombardi no revolucionó el juego en la medida de Paul Brown, Tom Landry o del recientemente fallecido Bill Walsh. Al contrario, aprovechó las ideas y métodos de otros entrenadores. Pero nadie jamás ejecutó lo básico más a la perfección que Lombardi. Justo cuando el juego se estaba convirtiendo en más complejo, él lo simplificó. Y con sus éxitos, fueron los demás los que empezaron a prestar atención a lo básico. Su increíble determinación y deseo por ganar dejaron una huella tan profunda en sus jugadores y por extensión en toda la liga que nadie jamás ha podido igualar.

Muchas de sus frases siguen siendo utilizadas a día de hoy en los vestuarios de equipos no sólo de fútbol americano, sino de cualquier disciplina deportiva:

"Winning isn´t everything is the only thing".
"If you aren't fired with enthusiasm, you'll be fired with enthusiasm."

"You never win a game unless you beat the guy in front of you. The score on the board doesn't mean a thing. That's for the fans. You've got to win the war with the man in front of you. You've got to get your man." – "Jamás ganarás un partido a menos que superes al tipo enfrente tuyo. El marcador no importa nada. Sólo vale para los aficionados. Tú tienes que ganar la guerra con el hombre que está frente a ti. Tienes que ganar a tu hombre."

"To achieve success, whatever the job we have, we must pay a price." – "Para alcanzar el éxito, en cualquier cosa que te propongas, has de pagar un precio."

"Once you learn to quit, it becomes a habit." – "Una vez que aprendes a rendirte, se convierte en un hábito."

"It's not whether you get knocked down, it's whether you get up." – "No se trata de las veces que te tiran al suelo, sino de las veces que te levantas."

"The harder you work, the harder it is to surrender."

sábado, 21 de julio de 2007

Tercer hábito: Establezca primero lo primero

Primero, lo primero

"Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos". Goethe

Nosotros somos los responsables de nuestras elecciones, nosotros decidimos cuales son nuestras prioridades y cuales son nuestras opciones seleccionadas.

Nadie puede decir que no tenga libertad para elegir (por lo menos aquí en España), nadie puede decir que no sea dueño de su futuro, por ello ahora es el momento de hablar del tercer hábito, de establezca primero lo primero.

Entonces se me plantean dos preguntas que todos deberíamos hacernos y responder:

1 ¿Qué puedo hacer, que no estiy haciendo ahora y que, si lo hiciera regularmente, representaría una tremenda diferencia positiva en su vida personal?

2 ¿Qué produciría resultados similares en mi vida profesional o en mi empresa?

Está claro que todos nosotros tenemos respuestas diferentes para estas dos preguntas, pero en el fondo de la cuestión, todos sabemos que podemos hacer más, y sobre todo, podemos aprovechar el tiempo del que disponemos mejor.

Por ejemplo, todos sabemos que en el plano físico es muy importante hacer ejercicio de forma regular, todo el mundo quiere tener un mejor físico y una mejor salud, todos queremos vernos mejor frente al espejo, pero al final somos pocos los que vamos al gimnasio cada día, porque la mayoría de la gente da prioridad a otras cosas, ya sea por pereza, por desidia, por desgana, por comodidad, y por una multitud de excusas que seguramente son menos importantes.

Otro ejemplo, en el plano laboral, todos sabemos que preparándonos mejor, estudiando y adquiriendo nuevos conocimientos cada año, progresaremos laboralmente, pero cuantos somos los que nos preparamos para ser un poco mejores cada año que pasa, muy, pero que muy pocos.

Cuando consigues empezar a darle prioridad a las cosas que realmente son importantes para ti, empiezas a sentir una energía y una fuerza interior que te empujan a aprovechar intensamente cada uno de los segundos de tu vida.

sábado, 14 de julio de 2007

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

Cómo redacto y reviso mi enunciado de misión personal

Como personas proactivas, como personas responsables de nuestros destinos, como personas capaces de conseguir lo que nos propongamos en la vida, podemos empezar a dar expresión, a darle contenido a lo que queremos ser y hacer en nuestras vidas. Podemos redactar un enunciado de misión personal, una constitución personal.

Un enunciado de misión personal, no es algo fácil de escribir, no es sólo escribir una serie de frases que nos parecen más o menos correctas sobre nosotros y nuestros deseos. Un enunciado de misión personal requiere una introspección profunda, un análisis cuidadoso, una expresión meditada, y a menudo muchos borradores, hasta llegar a la forma final.

Yo escribo y actualizo mi misión personal en un lugar tranquilo (en la playa, durante mis vacaciones), donde sé que nadie me va a molestar, donde puedo analizar mis deseos reales, donde puedo sentir mis miedos, donde puedo conseguir una introspección que me asegure la total sinceridad de lo que escribo, donde encuentro la perfecta armonía con mi conciencia. Sólo entonces es cuando escribo mi misión personal, ya que mi misión personal contiene las pautas y el camino por donde voy a guiarme durante todo el año siguiente. Busco darle un fin y un sentido a mi vida, en cada uno de mis roles (con mi familia, con mis trabajadores, con mis amigos... ), y para mí, eso es sagrado, es vital. Es un periodo donde alineo mi conducta con mis creencias, es un periodo en el que encuentro un sentido a lo que deseo hacer, y ello me entusiasma.

La visualización: El doctor Charles Garfield ha realizado amplias invetigaciones sobre personas con alto rendimiento en atletismo y en las empresas.
Una de las principales cosas que demostró su investigación fue que casi todos los atletas internacionales y otros sujetos de rendimiento alto son visualizadores. Lo ven, lo sienten, lo experimentan antes de hacerlo realmente. Empiezan con un fin en mente.

sábado, 7 de julio de 2007

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

En el centro

Para escribir un enunciado de la misión personal tenemos que empezar en el centro mismo de nuestro círculo de influencia, llegar a entender ese centro compuesto por nuestros paradigmas más básicos, la lente a través de la cual vemos el mundo.

Tenemos que utilizar nuestra autoconciencia para analizar nuestros valores y nuestra visión, en el centro de nuestro círculo de influencia podemos ver nuestros talentos singulares y en qué área podemos contribuir. Tenemos que analizar lo que realmente nos importa y basarnos en ello para proporcionar contenido a nuestra constitución personal.

Cada uno de nosotros somos únicos y singulares, tenemos potencial para realizar lo que realmente nos planteemos, sólo tenemos que averiguar lo que deseamos y poner todo nuestro potencial en conseguirlo. Teniendo claro que somos diferentes por nuestras características individuales, tenemos que saber que todos nosotros necesitamos una base sólida que nos sirva de seguridad, guía, sabiduría y poder.

La seguridad representa nuestro sentido de valía, nuestra identidad, nuestra base emocional, nuestra autoestima, nuestra fuerza personal básica.

Por guía se entiende la fuente de dirección en la vida. Nuestro marco de referencia interno que nos interpreta lo que sucede fuera.

La sabiduría es nuestra perspectiva de la vida, nuestro sentido de equilibrio. Abarca el juicio, el discernimiento, la comprensión.

El poder es la capacidad o facultad de actuar, la fuerza y la potencia para realizar algo. Es la energía vital para elegir y decidir. Incluye también la capacidad para superar hábitos profundamente enraizados y cultivar otros superiores, más efectivos.

Todos nosotros tenemos estos cuatro factores en el centro de influencia de nuestra vida, cada uno de los cuales puede tener un contenido diferente, ya que somos personas diferentes, pero lo que está claro que lo importante es que estos factores estén basados en principios.

Al centrar nuestra vida en los principios correctos, creamos una base sólida para el desarrollo de los cuatro factores sustentadores de la vida.

Nuestra seguridad proviene entonces de saber que los principios correctos no cambian. Podemos depender de ellos, los principios son verdades profundas, fundamentales, verdades clásicas, denominadores comunes. Los principios no cambian; la comprensión que tenemos de ellos, sí.

La sabiduría y la guía que acompañan a la vida centrada en principios provienen de mapas correctos, del modo en que son realmente, han sido y serán. Podemos tomar nuestras decisiones usando los datos correctos que permitirán una realización posible y significativa.

El poder personal que surge de la vida centrada en principios es el poder de un individuo autoconsciente, inteligente, proactivo, no limitado por las actitudes, conductas y acciones de los demás ni por muchas de las circunstancias e influencias ambientales que coartan a otras personas.

En fin, tenemos que buscar crearnos una báse sólida de toma de decisiones basada en principios que nos dirija y oriente, sabiendo que es una base segura, que nos servirá de guía, que se basa en la sabiduría y que permitirá liberar todo nuestro potencial.

Cuando basamos nuestra vida en principios, vemos las cosas de otro modo. Y como vemos las cosas de otro modo, también pensamos y actuamos de otra manera. Tenemos una alto grado de seguridad, guía, sabiduría y poder, que fluyen de un núcleo sólido y constante; por lo tanto, hemos cimentado una vida altamente proactiva y efectiva.

jueves, 28 de junio de 2007

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

Un enunciado de la misión personal

El enunciado de nuestra misión personal es como nuestra constitución personal, es la base sobre la cual surgen nuestras decisiones, se centra en lo que uno quiere ser y hacer. Es el núcleo invariable conforme al cual desarrollamos toda nuestra vida.

Cuando se ha adquirido ese sentido de misión, cuando hemos hecho una lista de las cosas que realmente nos importan en cada uno de nuestros roles, se posee la esencia de la propia proactividad. Estamos en posesión de los valores que dirigen nuestra vida, de la dirección básica en virtud de la cual establecemos nuestras metas a corto y largo plazo. Contamos con el poder de una constitución escrita basada en principios correctos, que permite evaluar efectivamente todas las decisiones conernientes al uso más efectivo del tiempo, del propio talento y energía.

Cuando tenemos nuestra misión personal clara logramos la libertad para poder actuar diariamente con la tranquilidad de que tenemos claro hacia donde queremos ir, tenemos en nuestra mente lo que realmente nos importa, lo tenemos más presente que nunca, y teniendo eso presente, actuamos en sintonía con nuestra constitución personal.

En el libro de los 7 hábitos hay varios ejemplos de misiones personales de diferentes personas esta es una de ellas:

"Primero el éxito en casa.
Busca y merece la ayuda divina.
Nunca te comprometas con la deshonestidad.
Acuérdate de las otras personas implicadas.
Escucha a ambas partes antes de juzgar.
Pide consejo a otros.
Defiende a los que no están presentes.
Sé sincero pero terminante.
Desarrolla una nueva habilidad cada año.
Planifica hoy el trabajo de mañana.
Lucha mientras esperas.
Mantén una actitud positiva.
Conserva el sentido del humor.
Sé ordenado en tu persona y en el trabajo.
No temas a los errores; teme sólo la ausencia de respuesta creativa, constructiva y correctiva de esos errores.
Facilita el éxito de tus subordinados.
Escucha el doble de lo que hables.
Concentra todas tus habilidades y todos tu esfuerzos en la tarea que tienes entre manos, sin preocuparte por tu próximo empleo o tu próxima promoción".

Este es sólo un enunciado de misión a modo de ejemplo, está claro que cada uno tenemos el nuestro. Yo, personalmente, lo tengo escrito de hace tiempo, pero lo voy repasando cada verano, como todo en la vida el enunciado de misión va evolucionando conforme el paso de los años y de las diferentes experiencias, pero siempre se basa en una serie de principios que para mí son inquebrantables.

sábado, 26 de mayo de 2007

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

¿Quieres ser dueño de tu destino?

¡Reescribe tu guión!

Todos nosotros tenemos varios privilegios desde que nacemos: algunos de ellos son la imaginación, la conciencia moral y la autoconciencia.

Gracias a la imaginación podemos visualizar los mundos potenciales que hay en nuestro interior, lo que deseamos. Por medio de la conciencia moral podemos hacer que nuestros actos se rijan por las leyes o principios universales. Estos dos privilegios junto con la autoconciencia (la capacidad que tenemos para analizar nuestros procedimientos de pensamientos, es la capacidad de analizar por qué pensamos como pensamos) nos permiten escribir nuestro guión.

Al desarrollar nuestra autoconciencia, muchos de nosotros descubrimos guiones inefectivos, hábitos profundamente enraízados y totalmente indignos de nosotros, por completo incongruentes con las cosas que verdaderamente valoramos en nuestra vida.

Durante muchos años hemos ido recibiendo diferentes guiones que nos han ido transmitiendo, ya sea por parte de nuestros padres, por nuestra situación social, por nuestra educación, por nuestras relaciones, etc. Así pues el proceso de escribir nuestros guiones pasa por hacer un proceso de reescritura o cambio de paradigma: de cambio de algunos paradigmas básicos que ya tenemos. Cuando nos damos cuenta y reconocemos los guiones inefectivos que están en nuestro interior, entonces y sólo entonces podemos empezar a reescribir proactivamente nuestros guiones.

Nosotros tenemos la responsabilidad de utilizar nuestra imaginación y creatividad para escribir nuevos guiones, más efectivos, más congruentes con nuestros valores más profundos y con los principios correctos que dan sentido a nuestros valores.

Reescribir nuestro guión significa ser responsable de mi propia y primera creación, reescribir mis guiones de modo que los paradigmas de los que surgen mi conducta y mis actitudes sean congruentes con mis valores más profundos y estén en armonía con los principios correctos. También significa empezar cada día teniendo esos valores firmemente presentes. Entonces, cuando aparezcan los problemas, los desafíos, podré tomar las decisiones basándome en esos valores. Puedo actuar con integridad. No me veo obligado a reaccionar ante las circunstancias, guiado por emociones momentáneas. Puedo ser verdaderamente proactivo, verme impulsado por valores, porque mis valores ya están definidos.

Cada uno de nosotros en el fondo sabe lo que quiere y lo que le gustaría ser, sólo es cuestión de pararte a pensar y analizar cual es tu misión personal en la vida en cada uno de los roles (como hijo, amigo, esposo, trabajador, etc) que la componen.

A veces el problema es que estamos apresados en la densa red de las cosas tenues. Lo que más importa está enterrado bajo capas de problemas apremiantes, preocupaciones inmediatas y conductas exteriores.

Quizás sea una de las cosas más simples y obvias que se puedan escribir, pero si no trabajamos para saber hacia donde queremos ir, entonces, no sabemos hacia donde vamos.

viernes, 18 de mayo de 2007

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

¿Qué significa que empiezas con un fin en mente?

Es el levantarte cada día con el marco de referencia claro de lo que deseas ser y hacer, no estás condicionado por tus particulares circunstancias externas, ni por las miles de razones bajo las que te autoproteges ni por tu mala actitud.Te guías por lo que tu interior te dice que es tu camino, luchando por conseguir lo que realmente te importa en los cuatro aspectos de la vida: mental, física, emocional y espiritualmente.

Cuando uno empieza con un fin en mente, alcanza una perspectiva distinta:
"Cuando nos inspira un gran propósito, un proyecto extraordinario, todos nuestros pensamientos rompen sus límites. La mente trasciende las limitaciones, nuestra conciencia se expande en todas las direcciones y nos encontramos en un mundo nuevo, grande y maravilloso".

En nuestra cabeza nos tiene que quedar claro que depende de nosotros, somos responsables de nuestros destinos, como dijo Dwight D Esisenhower:

"La historia del hombre libre nunca está escrita por el azar sino por la elección: su propia elección".

De nosotros depende tener claro lo que queremos, tener ese fin en mente y elegir luchar por conseguirlo.

Situación en la que pensar:
"Al morir un amigo común, un hombre le preguntó a otro:
-¿Cuánto dejó?
La respuesta fue:
-¡Lo dejó todo!"

sábado, 12 de mayo de 2007

Grandes hombres: Peter Drucker

Peter Ferdinand Drucker (19 de noviembre de 190911 de noviembre de 2005) fue un autor austríaco de literatura relacionada con el "management" o gestión. Tras trabajar en la banca y como periodista, se doctoró en Derecho Internacional en Alemania. El auge del nazismo le forzó a emigrar a EE.UU. (1937), tras vivir 4 años en Londres, donde se convirtió en profesor y escritor. Dió clases de Management en la Universidad de Nueva York (1950-1971).
Su carrera como pensador del mundo de la empresa despegó en 1943, cuando sus primeros escritos sobre política y sociedad le dieron acceso a las entrañas de la General Motors, que se había convertido en una de las mayores compañías del mundo del momento. Sus experiencias en Europa le dejaron fascinado con el problema de la autoridad. Compartió dicha fascinación con Donaldson Brown, la cabeza pensante tras los controles administrativos en General Motors. El libro resultante de todo ello El Concepto de Corporación (un estudio de General Motors), del que se derivaron muchos artículos y trabajos posteriores. Gracias a él se popularizó la estructura multidivisional de GM.
Drucker se interesó por la creciente importancia de los trabajadores que trabajaban con sus mentes más que con sus manos. Le intrigaba el hecho de que determinados empleados que llegaban a saber más de ciertas materias que sus propios superiores y colegas, aún teniendo que cooperar con otros en una gran organización. Drucker analizó y explicó cómo dicho fenómeno desafiaba la corriente de pensamiento tradicional de cómo deberían gestionarse las organizaciones.

Personalmente hablando, Peter Drucker es uno de los mejores escritores de management que he descubierto hasta el momento, os recomiendo leer su libro:

DRUCKER ESENCIAL: LOS DESAFIOS DE UN MUNDO SIN FRONTERAS
de DRUCKER, PETER F.
EDHASA

Para mí es imprescindible para cualquiera que quiera abrir su mente y progresar en el mundo de la empresa y de los negocios.

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

La diferencia entre liderazgo y administración: las dos creaciones

El liderazgo sería la primera creación, la mental. La administración sería la segunda creación, la física.

El liderazgo se ocupa de: ¿cuáles son las cosas que quiero realizar?
La administración: ¿cómo puedo hacer ciertas cosas mejor?

"Administrar es hacer las cosas bien; liderar es hacer las cosas correctas". Peter Drucker.

Ejemplo clarificador:
Un grupo de productores que se abren camino a machetazos, ya que ellos son los que cortan la maleza y limpian el camino.
Detrás de ellos están los administradores, los cuales son especialistas en que los productores saquen el máximo rendimiento a su trabajo, diseñan mejores machetes, mejoran los procedimientos de corte, etc.
Después queda el líder, el que trepa a los árboles y supervisa la situación de todos ellos. Al trepar a mirar donde están en ese momento, grita: "¡Selva equivocada!".

Entonces, ¿de qué nos sirve toda la producción? ¿de qué nos sirve ser tan eficientes haciendo nuestro trabajo? ¿qué hacemos con tanta energía malgastada?

En nuestra vida personal tenemos una carencia aun mayor de liderazgo. Pretendemos administrar con eficiencia, estableciendo y alcanzando metas, antes de haber clarificado nuestros valores. Muchas veces nos esforzamos mucho, lo damos todo en cada una de las facetas o roles de nuestra vida, pero cuando nos paramos y pensamos hacia donde vamos, nos damos cuenta de que estamos perdidos en la rutina abrumadora de nuestras vidas, y vemos claramente que nuestra vida realmente no avanza hacia donde nosotros realmente deseamos.

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

Todas las cosas se crean dos veces

Empiece con un fin en mente se basa en el principio de que todas las cosas se crean dos veces. Primero hay una creación mental, y luego una creación física.

Cuando uno se construye una casa, hay que estar seguro de que el plano, la primera creación, sea realmente lo que uno quiere, que se ha pensado en todo. Después se levanta la casa con ladrillos y cemento. Cotidianamente uno va a la obra y despliega el plano para decidir el trabajo del día. Se empieza con un fin en mente.

En la medida en que comprendamos el principio de las dos creaciones y aceptemos la responsabilidad de ambas, actuaremos dentro de los límites de nuestro círculo de influencia y lo ampliaremos. En la medida en que no operemos en armonía con este principio y no nos hagamos cargo de la primera creación, estaremos reduciendo ese círculo.

El primer hábito nos dice "Tú eres el creador". El segundo hábito es la primera creación.

En nuestra vida, si no hemos decidido hacia donde queremos ir, ¿hacia dónde vamos?

De nosotros depende reflexionar profundamente y decidir cuales son los objetivos que decidimos alcanzar, tener claros esos objetivos en mente, sabiendo el esfuezo, el empeño y la energía que necesitaremos, y las dificultades contra las que lucharemos. Cuando realizamos una primera creación mental de nuestros objetivos, en ese momento, estamos en el camino hacia la materialización física de esos objetivos, en ese momento nos hacemos dueños de nuestros destinos, nos hacemos responsables de las consecuencias de nuestras acciones, unas acciones que están pensadas y planificadas para alcanzar un objetivo acorde a nuestros principios. En caso contrario, cuando no pensamos sobre lo que queremos realmente y no tenemos un fin en mente, no sabemos a donde vamos, ni que nos depara el futuro.

En fin, cada uno de nosotros tenemos el don de la elección.

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

Definiendo nuestros fines, nuestros objetivos

Ahora os propongo un ejercicio.

Primer paso: Durante la realización de este ejercicio lo ideal es estar a solas, en un sitio muy tranquilo, en el que nadie os moleste ni interrumpa.
Segundo paso: después de estar en el sitio adecuado y con las condiciones adecuadas, tenemos que abrir nuestra mente y concentrarnos en la situación que os voy a describir a continuación, lo ideal es que os imaginéis la situación con el máximo de detalles, tanto visuales como sonoros, os teneis que imaginar hasta el olor de los diferentes matices de la situación, tenéis que imaginaros como irías vestidos, peinados, etc.

La situación:
Vas a asistir al funeral de un ser querido, estás conduciendo tu coche en dirección al velatorio o a la capilla, aparcas el coche y te bajas del coche. Entras dentro del edificio, donde hay muchas flores. Ves los rostros de tus seres queridos (familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc) en el interior de la sala. Sientes la pena compatida por todos los presentes por la pérdida, y la alegría que irradian todos los presentes por haber conocido al difunto.
Después te acercas al ataúd y miras al difunto, de pronto te das cuenta que eres tú. Es tu propio funeral y tendrá lugar dentro de tres años. Todas las personas que has visto al entrar han venido a rendirte su último homenaje, a expresar sus sentimientos de amor y aprecio por tu persona.
Te sientas y esperas a que comience el servicio religioso, durante el cual participarán cuatro oradores:
- El primero pertenece a tu familia (puede ser tu mujer, tu padre, tu madre, tu hermano, tu hijo, etc).
- El segundo es uno de tus amigos.
- El tercero es un compañero de trabajo.
- El cuarto es una persona con la que has colaborado de alguna organización comunitaria.

Ahora viene el punto culminante, piensa profundamente y siceramente:
¿Qué es lo que te gustaría que cada uno de los oradores dijera sobre ti y tu vida?
¿Qué tipo de esposo o esposa, padre o madre, te gustaría que reflejaran sus palabras?
¿Qué clase de amigo?
¿Qué clase de compañero de trabajo?
¿Qué carácter te gustaría que ellos hubieran visto en ti?
¿Qué aportaciones, qué logros te gustaría que recordasen?
¿Cómo te gustaría haber influido en sus vidas?

Este ejercicio es muy importante, te lo tienes que imaginar con calma, con el máximo de detalles, tienes que dedicar mucho tiempo a reflexionar y examinar tus impresiones.
De este ejercicio puedes sacar el punto de partida hacia donde quieres realmente dirigir tu camino en la vida.

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

Empiece con un fin en mente

"Un día llegó Alicia a una bifurcación en la carretera y vio un gato de Cheshire en un árbol.
- ¿Qué camino debo tomar? -preguntó.
- ¿Dónde quieres ir?
- No lo sé -respondió Alicia.
- Entonces -dijo el gato-, no importa".

Fragmento de la obra de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.

¿Cómo decidimos hacia donde podemos ir si no sabemos realmente hacia dónde queremos ir?

Es una pregunta sencilla, directa y simple que se puede aplicar a muchas de las decisiones que
tomamos diariamente.

Sino sabemos lo que queremos hacer con nuestras vidas, sino sabemos hacia donde nos dirigimos, sino tenemos ningún objetivo claro en mente:

¿qué estamos haciendo cada día?
¿Hacia dónde vamos?

Este hábito, empiece con un fin en mente, es realmente muy revelador, nos ayuda a analizar qué es lo que realmente queremos hacer, cual es nuestro fin, y nos ayuda a crear un marco de referencia desde el cual vemos todas las cosas.
Teniendo claramente presente ese fin, podemos asegurarnos de que lo que hagamos cualquier día particular no viole los criterios que hemos definido como de importancia suprema, y que cada día contribuya de un modo significativo a la visión que usted tiene de su vida como un todo. Podemos hacer que nuestros actos se basen y se orienten hacia la consecución de ese fin.

lunes, 7 de mayo de 2007

Primer hábito: Sea proactivo

Consecuencias y errores

Está claro que somos libres para elegir nuestras respuestas ante las diferentes situaciones que se nos planteen en la vida, pero tenemos que ser conscientes que hay unas leyes naturales que nos limitan a la hora de realizar nuestras elecciones, así pues tenemos que tener claro que también hay unas consecuencias correspondientes a las elecciones que realizamos.
Podemos elegir que queremos parar en medio de la vía cuando un tren avanza a toda velocidad, pero no podemos decidir qué sucederá cuando nos atropelle.

También cuando elegimos corremos el riesgo de equivocarnos, de cometer un error. El enfoque proactivo de un error consiste en reconocerlo instantáneamente, corregirlo y aprender de él. Esto convierte literalmente un fracaso en un éxito.

T.J. Watson dijo: "El éxito está en el lado opuesto del fracaso".

Está claro que somos libres para elegir nuestra respuesta, pero cuando hacemos esa elección tenemos que saber que optamos a la consecuencia correspondiente, ya que cuando uno recoge la punta del palo, también recoge la otra.

Primer hábito: Sea proactivo

Comprometerse y mantener los compromisos

En el corazón mismo del círculo de influencia se encuentra nuestra aptitud para comprometernos y prometer, y para mantener compromisos y promesas. Los compromisos con nosotros mismos y con los demás y la integridad con que los mantenemos son la esencia de nuestra proactividad.

Comprometerse y mantener los compromisos se inicia proponiendo una meta o estableciendo un objetivo y mantener esa meta o tratar de alcanzar ese objetivo, no hace falta que sea algo complicado ni difícil, se trata sólo de iniciar el proceso de mantenimiento de los compromisos, un paso detrás de otro y avanzamos en el camino hacia nuestra meta.

Al comprometernos y mantener nuestros compromisos empezamos a establecer una integridad que nos proporciona la conciencia del autocontrol, y el coraje y la fuerza de aceptar más responsabilidad por nuestras propias vidas.

domingo, 6 de mayo de 2007

Primer hábito: Sea proactivo

Círculo de preocupación/Círculo de influencia

Tenemos que diferenciar y analizar en qué invertimos nuestro tiempo, ya que hay cosas sobre las que tenemos control y otras sobre las que no tenemos ningún tipo de control.

El círculo de preocupación abarca todas las cosas que nos preocupan, sobre las que tenemos control directo (círculo de influencia) y sobre las que no tenemos ningún control.

Si malgastas el tiempo en cosas que te preocupan, pero sobre las que no tienes ningún tipo de control, estás perdiendo el tiempo. En cambio, si trabajas dentro de tu círculo de influencia, sobre las cosas que si puedes cambiar, entonces estás aprovechando completamente tu tiempo y puedes hacer que tu círculo de influencia crezca y que abarque más temas.

Tenemos que tener presente el espíritu de la oración de la asociación de lucha contra el alcoholismo, Alcohólicos Anónimos: "Señor, concédeme coraje para cambiar las cosas que pueden y deben cambiarse, serenidad para aceptar las cosas que no pueden cambiarse, y sabiduría para establecer la diferencia".

Las personas proactivas dedican su tiempo a trabajar dentro de su círculo de influencia, haciendo que sea cada vez más grande. Sea cual sea el problema, está en nuestras manos dar el primer paso hacia la solución. Dentro de nuestro círculo de influencia están los cambios en nuestros hábitos, de nuestros métodos de influencia, y del modo en que vemos las dificultades que no controlamos.

Por ejemplo, llegar a ser un alto directivo de una gran empresa, está claro que es un objetivo difícil, un objetivo que casi nadie consigue. Una persona proactiva enfocaría el tema dejando al lado las preocupaciones de las dificultades que no dependen de él y trabajaría dentro de su círculo de influencia, preparándose como el mejor candidato a ese cargo, consiguiendo reunir todas las características particulares que se requieran para ese cargo, al final el resultado será que el cargo será suyo, habrá ampliado su círculo de influencia tanto, que no será la persona proactiva la que busque trabajo, sino que serán las compañías las que se pelearán por contratar sus servicios, esto es centrarse en el círculo de influencia y dejar al lado las preocupaciones de lo difícil que es llegar a conseguir un objetivo tan alto.

Puede parecer muy simple, puede parecer obvio, pero el camino para conseguir las cosas es tan simple como trabajar sobre lo único en lo que tú tienes influencia, que son las cosas dentro de tu círculo de influencia.

Todos nosotros sabemos, que detrás del escudo de todas las excusas que cada uno de nosotros tenemos, está la realidad de que tenemos suficiente potencial para conseguir practicamente todo lo que nos propongamos.


sábado, 5 de mayo de 2007

Primer hábito: Sea proactivo

Tomar la iniciativa

¿Y si realmente estamos preparados para conseguir cualquier cosa que nos planteemos y sólo depende de nosotros?

Muchas personas esperan que suceda algo o que alguien se haga cargo de ellas, que venga un ángel salvador y resuelva todos sus problemas, tienen la esperanza de que les suceda algo maravilloso por arte de magia, algo que realmente les reafirme en la idea que no tienen la responsabilidad sobre sus vidas, algo que les justifique los objetivos que no cumplen, los sueños que nunca llegarán a conseguir. Pero las personas que llegan a ocupar los buenos puestos, las personas que consiguen sus objetivos son proactivas, son personas de acción, personas que buscan y se implican en hacer sus sueños realidad, son aquellas personas que son soluciones para los problemas, y no problemas ellas mismas, que toman la iniciativa de hacer siempre lo que resulte necesario, congruente con principios correctos, y finalmente realizan la tarea, se implican totalmente en conseguir lo que realmente desean.

Todo depende de si realmente quieres actuar y tomar la iniciativa para conseguir tus objetivos o esperas a tu salvador para que actúe por ti. En realidad sólo hay un camino.

martes, 1 de mayo de 2007

Primer hábito: Sea proactivo

La proactividad

La proactividad significa que, como seres humanos, somos responsables de nuestras vidas. Nuestra conducta es una función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones. Podemos subordinar los sentimientos a los valores. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.

Reactividad = Estímulo y respuesta inmediata (como animales irracionales)

Proactividad = Estímulo, espacio para elegir y respuesta basada en nuestros valores

Nosotros, como personas, tenemos la capacidad de elegir nuestra respuesta, da igual cuales hayan sido nuestros condicionamientos (ambientales, genéticos, sociales, educacionales, etc), la responsabilidad última de nuestros actos sólo recae en nosotros mismos, nosotros tenemos la capacidad de elegir nuestra respuesta ante cierto estímulo.

Por ello, como nuestra respuesta la elegimos nostros, nadie puede herirte sin tu consentimiento o como diría Gandhi: "Ellos no pueden quitarnos nuestro autorrespeto si nosotros no se lo damos". Lo que nos hiere o nos daña no es lo que nos sucede, es nuestra respuesta a lo que nos sucede. Desde luego, las cosas pueden dañarnos físicamente o perjudicarnos económicamente, y producirnos dolor por ello. Pero nuestro carácter, nuestra identidad básica, en modo alguno tiene que quedar herida. De hecho, nuestras experiencias más difíciles se convierten en los crisoles donde se moldea nuestro carácter y se desarrollan las fuerzas internas, la libertad para abordar las circunstancias difíciles en el futuro puede inspirar a otros la misma conducta.

Lo que más importa es el modo en que respondemos a lo que experimentamos en la vida. De nosotros depende reaccionar como animales irracionales o como personas racionales.

Primer hábito: Sea proactivo

Teorías deterministas

Antes de presentar la proactividad tenemos que definir lo que sería la reactividad, en que se basa y de donde viene, sólo así se entenderá mejor después la proactividad.

Está claro que en la formación de nuestra personalidad todos hemos estado influidos por una serie de condicionamientos, que han hecho que tengamos una serie de características particulares en nuestro carácter. En fin, una serie de condicionamientos que nos han hecho como somos.

Las tres principales teorías deterministas son:
- Determinismo genético, la culpa es de los abuelos, te lo han pasado con el ADN, por ejemplo el mal genio.
- Determinismo psíquico, la culpa es de los padres, por la educación que nos han dado.
- Determinismo ambiental, la culpa es de la gente que nos rodea.

Estas tres principales teorías se basan en la teoría estímulo/respuesta, la idea básica es que estamos condicionados para responder de un modo particular a un estímulo concreto, como si fuéramos animales irracionales, como si no tuviéramos espacio para pensar cual va a ser nuestra reacción ante cierto estímulo.

Como estamos viendo la reactividad nos exime de toda responsabilidad en nuestros actos, en la reactividad sólo encontramos excusas para nuestra forma de ser y proceder. Es como si no fuéramos dueños de nuestros actos y nuestro destino. La proactividad nos va a cambiar esta forma de enfocar nuestras vidas.

lunes, 30 de abril de 2007

Primer hábito: Sea proactivo

La autoconciencia

Es la capacidad del hombre de analizar y pensar en sus propios procesos de pensamiento, por eso podemos crear y destruir nuestros hábitos. La autoconsciencia nos permite distanciarnos y examinar incluso el "modo" en que nos vemos: ver el paradigma de nosotros mismo, que es el más fundamental para la efectividad.

Mientras no tengamos en cuenta cómo nos vemos nosotros mismos no seremos capaces de comprender cómo ven los otros y qué sienten acerca de sí mismos y de su mundo.

Gracias a la autoconciencia podemos analizar si nuestros principios están basados en la realidad, o están basados en función de condicionamientos y condiciones.

Gracias a nuestra autoconciencia podremos analizar por qué vemos el mundo y actuamos de determinada forma, y gracias a ello podremos cambiar para poder llegar a ser cómo queremos y hacer lo que realmente queremos.

Capítulo I: Paradigmas y principios

Abrir la puerta del cambio

Nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde adentro. No podemos abrir la puerta del otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales.

Como cada uno de nosotros tiene su propia puerta del cambio, cada uno de nosotros tiene su oportunidad única para iniciar el proceso continuo de cambio y crecimiento. Los 7 hábitos han sido concebidos para acompañarte y guiarte durante ese proceso, pero sólo tú tienes la capacidad para aplicarlos, y abrir tu propia puerta del cambio desde adentro.

A partir de la próxima entrada iniciamos el estudio de cada hábito, uno por uno, el primero es sea proactivo.

Veremos que el cambio y el crecimiento no son procesos rápidos ni sencillos. Pero como dijo Thomas Paine:"lo que conseguimos con demasiada facilidad nunca es objeto de gran estimación. Sólo lo que nos cuesta obtener otorga valor a las cosas. El cielo sabe poner un precio adecuado a sus bienes".

sábado, 28 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

La fábula de Esopo y el equilibrio entre P/CP

Esopo cuenta que un pobre granjero descubrió un día que su gallina había puesto un reluciente huevo de oro. Primero pensó que debía tratarse de algún fraude. Pero cuando iba a deshacerse del huevo, lo pensó por segunda vez, y se lo llevó a comprobar su valor.
¡El huevo era de oro puro! El granjero no podía creer en su buena suerte. Más incrédulo aún se sintió al repetirse la experiencia día tras día. Llegó a ser fabulosamente rico.
Pero, junto con su creciente riqueza llegaron la avaricia y la codicia. Incapaz de esperar día tras día los huevos de oro, el granjero decidió matar a la gallina para obtenerlos todos de una vez. Pero al abrir el ave, la encontró vacía. Allí no había huevos de oro, y ya no habría más. El granjero había matado a la gallina que los producía.

La efectividad reside en el equilibrio entre P y CP, P es la producción de los resultados deseados, los huevos de oro. CP es la capacidad de producción, la gallina.

El equilibrio P/CP es la esencia misma de la efectividad. Esto es válido para todos los aspectos de la vida. Podemos trabajar con él o contra él, pero ahí está. Es un faro. Es la definición y el paradigma de la efectividad sobre los cuales se basan los 7 hábitos.

Capítulo I: Paradigmas y principios

La efectividad definida

Los 7 hábitos nos sirven de base para desarrollarnos, para crecer, para crear y formar nuestro carácter, nos guían para resolver nuestras dudas y problemas con la máxima efectividad, haciéndonos comprender lo que deseamos ser y hacer, haciéndonos ver que somos totalmente responsables de nuestro destinos, facilitando que nuestras elecciones sean las correctas, ya que estos hábitos se basan en principios. Así, estamos preparados y listos, maximizamos nuestro rendimiento y aprovechamos todas las oportunidades que aparecen ante nosotros.

Capítulo I: Paradigmas y principios

El continuum de la madurez

Los siete hábitos, en armonía con las leyes naturales del crecimiento, proporcionan un enfoque gradual, secuencial y altamente integrado de la efectividad personal e interpersonal. Nos mueven desde la dependencia hacia la independencia y hasta la interdependencia, dentro de un continuum de madurez.

Nosotros nacemos como niños totalmente dependientes de nuestros padres, sin ellos moriríamos. Con el paso de los años, durante nuestro crecimiento, vamos alcanzando diferentes grados de independencia en nuestras diferentes facetas como personas, y nos podemos hacer cargo de nosotros mismos, tanto física, mental, emocional como económicamente. Nos damos cuenta que podemos y debemos tomar nuestras propias decisiones. Posteriormente, seguimos creciendo y madurando, alcanzando la conciencia de que vivimos en sociedad, y descubrimos que los mayores logros de nuestra naturaleza tienen que ver con las relaciones con los otros, que la vida humana también es interdependiente.

La dependencia es el paradigma del tú; tú me cuidas a mí, yo te culpo a tí por los resultados.

La independencia es el paradigma del yo; yo puedo hacerlo, yo soy responsable.

La interdependencia es el paradigma del nosotros; nosotros podemos hacerlo, nosotros podemos cooperar, nosotros podemos combinar nuestros talentos y aptitudes para crear algo más importante.

Le interdependencia es una elección que sólo está al alcance de las personas independientes. Las personas dependientes no pueden optar por ser interdependientes. No tienen el carácter necesario para hacerlo, no son lo bastante dueñas de sí mismas.

Los 7 hábitos se dividen en dos partes.
1ª parte. Hábitos 1, 2 y 3. Los tres primeros hábitos tienen que ver con la esencia del desarrollo del carácter, con la victoria privada, partimos de adentro hacia afuera. Las victorias privadas preceden a la públicas. Vamos desde la dependencia hacia la independencia.
2ª parte. Hábitos 4, 5 y 6. Los tres siguientes hábitos, nos guían sobre la base del carácter de una persona independiente, a partir del cual se puede obrar con más efectividad sobre las victorias públicas, el trabajo en equipo, la cooperación y la comunicación. Vamos desde la independemcia hacia la interdependencia.
El último hábito. El 7º hábito es el hábito de la renovación: una renovación regular, equilibrada, de las cuatro dimensiones básicas de la vida; estas cuatro dimensiones son la mental, la física, la emocional y la espiritual.

viernes, 27 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

Los hábitos definidos

Hábito = la intersección entre el conocimiento, la capacidad y el deseo.

Conocimiento = al paradigma teórico, el qué hacer y el por qué.
Capacidad = el cómo hacer.
Deseo = la motivación, el querer hacer.

No es suficiente con tener dos de los tres componentes, no es suficiente saber qué se quiere hacer y por qué se quiere hacerlo, no es suficiente si no sabes cómo hacerlo y es casi imposible hacerlo sino tienes la motivación suficiente.

Así que el cambio de hábitos es difícil, a veces, incluso doloroso, ya que hemos basado nuestra vida en unos hábitos que nos han dado una seguridad, pero que nos tienen atrapados en una inefectividad que nos lleva a no alcanzar la felicidad.
Por todas estas razones es una misión tan difícil, y por eso, la felicidad, por lo menos en parte, puede definirse como el fruto del deseo y la aptitud para sacrificar lo que queremos ahora por lo que queremos finalmente.

Nuestra vida se basa en elecciones.

Capítulo I: Paradigmas y principios

Panorama general de los 7 hábitos

¿y si realmente somos dueños de nuestros destinos?
¿y si lo que hacemos indica lo que somos?
¿y si no hay nada que nos impida ser lo que queramos?
¿y si se nos acaban las excusas?

Como dice el proverbio:
"Siembre un pensamiento, cosecha una acción; siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino".

Hábitos = pautas consistentes, a menudo inconscientes, que de modo constante y cotidiano expresan nuestro carácter y generan nuestra efectividad o inefectividad. Los hábitos pueden ser buenos o malos.

Los hábitos pueden aprenderse, pueden estudiarse, pueden integrarse dentro de nuestro carácter, pero también pueden olvidarse.

No es fácil ni sencillo crearse un carácter basado en unos hábitos que rompan las tendencias habituales profundamente enraizadas en nuestra sociedad tales como la indecisión, la impaciencia, la crítica o el egoísmo, que violan los principios básicos de la efectividad humana, se necesita algo más que fuerza de voluntad y algunos cambios menores en nuestras vidas.

Subir a otro nivel: Todos tenemos malos hábitos que dificultan nuestro despegue, son como una fuerza gravitatoria que nos impide que vayamos hacia donde queremos ir, pero depende de nosotros y solo de nosotros, el romper esta atracción y alcanzar una dimensión totalmente nueva, donde logremos la efectividad y la felicidad en nuestras vidas.

"Somos lo que hacemos cada día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito".
Aristóteles

martes, 24 de abril de 2007

Grandes hombres: Warren Buffett

Este blog nació con el objetivo de que creciésemos y aprendiésemos cada día, por ello estamos leyendo el libro de los 7 hábitos, otro de los objetivos es plantear ideas y temas interesantes, y uno de estos temas es este:
Personas que han conseguido el éxito y que tienen unos principios muy sólidos y admirables.

Warren Buffett es un gran ejemplo de ello, Buffett ha hecho historia en los mercados financieros, amasando una gran fortuna y llegando a convertirse en el inversor más rico del mundo. Ha formado parte durante varios años del selecto club de la gente más acaudalada del mundo que publica anualmente Forbes. Llegando a ser el segundo más rico por detrás del todopoderoso Bill Gates.
Su nombre es Warren Buffett, su estilo de inversión el “value investing”, y su compañía Berkshire Hathaway.
El conocido como el “Oráculo de Omaha”, ha basado su forma de invertir en el “value investing”, adquiriendo compañías que se encontraban infravaloradas, y manteniéndolas a lo largo del tiempo, logrando así incrementar su patrimonio exponencialmente.
Él mismo se considera un inversor, no un especulador, y ve su inversión como adquisición de una parte del negocio en sí mismo, pasando a ser accionista, mas que como una mera especulación. Por eso no es común verle adquirir acciones de compañías tecnológicas.
DISCIPLINA, PACIENCIA Y CONOCIMIENTO, LAS CLAVES
El busca compañías que hayan tenido un éxito contrastado, con un equipo de dirección competente, con una ventaja competitiva en el mercado y una imagen de marca consolidada, pero que puedan estar pasando por alguna dificultad y se encuentren infravaloradas.
Adquiere compañías que han pasado por apuros pero con grandes posibilidades de dar un giro, y aprovecha mercados bajistas para buscar este tipo de oportunidades.
Para buscar este tipo de compañías, analiza muy bien la información financiera de las mismas, y se fija en su precio en relación a valores históricos. Pone especial atención al “Book Value Per Share” (valor en libros por acción), al ROE (Return On Equity) y al nivel de endeudamiento de la compañía.
Todo esto parece sencillo a primera vista, aunque en la practica no debe serlo tanto, porque Warren Buffetts no hay muchos. Pero como los grandes futbolista, este genio de las finanzas tiene la virtud de hacer parecer sencillo lo que no lo es tanto.

Pero después de todo esto, Warren ha decidido que quiere dejar un legado, y cual ha sido su legado, a parte de crear un estilo único de invertir, pues su legado ha sido:

- Hará una donación de unos 30 mil millones de dólares a caridad.

Por ello, os recomiendo que compréis y leáis el libro:

WARREN BUFFET (NUEVA EDICION ACTUALIZADA)
de HAGSTROM, ROBERT G.

Espero que me comentéis vuestra opinión sobre este tema, y también si estáis interesados en el mundo de la bolsa, ya que es un mundo que a mí me llama bastante la atención.

Estoy seguro que Xavi tendrá algo que decir, pues él ha sido un inversor en bolsa y nos podrá dar su opinión sobre el tema.

sábado, 21 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

Un nuevo nivel de pensamiento

Leed antentamente esta frase de Albert Einstein: "los problemas significativos que afrontamos no pueden solucionarse en el mismo nivel de pensamiento en el que estábamos cuando los creamos".

Si creamos un problema en un nivel de pensamiento superficial, tendremos que analizar y buscar una solución para este problema desde un nivel de pensamiento más profundo, buscar de donde viene y solucionarlos desde la raíz.

Este es el tema principal de este libro, y nuestro principal objetivo, ver que todo individuo que quiere desarrollar su efectividad personal e interpersonal tiene que empezar por su parte más interior: los paradigmas, el carácter y los motivos. Es decir, "de adentro hacia afuera". Primero tenemos que conseguir nuestra victoria privada para después conseguir nuestra victoria pública.

De adentro hacia afuera es un continuo proceso de renovación basado en las leyes naturales que gobiernan el crecimiento y el progreso humanos. Es una espiral ascendente de crecimiento que conduce a formas progresivamente superiores de independencia responsable e interdependencia efectiva.

T.S. Elliot: "No debemos dejar de explorar, porque al final de nuestra exploración llegaremos a nuestro punto de partida y conoceremos el lugar por primera vez".

Capítulo I: Paradigmas y principios

El modo en que vemos el problema es el problema

Cuando creemos que el problema es que no sabemos una serie de técnicas mágicas que nos van a solucionar la vida, es el problema, la forma como nos lo planteamos es el problema, el modo en que vemos el problema es el problema.

Todo el mundo quiere saber cómo consigue la gente que le sucedan cosas buenas, admiran y desean todo lo bueno que consiguen las personas con éxito.

El problema es que normalmente la sociedad recurre a soluciones rápidas, a cursillos motivacionales, a remedios rápidos, a aprender una serie de habilidades milagrosas, pero ese no es el problema.

Cuando se quieren resolver problemas crónicos, cuando se quieren soluciones sólidas y definitivas, se tiene que ir a la raíz del problema y centrarse en los principios que producen resultados a largo plazo, darse cuenta que no son remedios rápidos ni sencillos, ya que requieren de un esfuerzo y un tiempo para su desarrollo y asimilación.

Capítulo I: Paradigmas y principios

Principios del desarrollo y del cambio

En toda la vida hay etapas secuenciales de crecimiento y desarrollo. No hay remedios rápidos, no hay recetas mágicas que nos lleven al éxito.

El ejemplo lo tenemos en la ética de la personalidad, que nos ofrece una serie de habilidades sociales para alcanzar un éxito inmediato, pero sólo son remedios sin sustancia. La efectividad personal y las relaciones ricas y profundas se consiguen con trabajo y cumpliendo una serie de etapas secuenciales de creciemiento y desarrollo.

Un niño antes que aprender a correr, tiene que aprender a andar. Un agricultor antes que recoger, tiene que sembrar. Estos son procesos naturales, pero son procesos naturales físicos, que resultan evidentes por sí mismos, en el caso de los procesos emocionales es más complicado, ya que no se pueden observar tan claramente. Es el caso de aprender a compartir algo, si nunca has poseído algo no puedes llegar a compartirlo, como nos explica Stephen en el caso de su hija, los juguetes y los demás niños.

Las leyes naturales están ahí, y son inquebrantables, no se puede ir en contra la ley de la gravedad como tampoco se puede compartir sin haber experimentado la sensación de poseer. Así pues, si ignoramos estas leyes naturales del desarrollo, lo único que nos espera es sentirnos frustados y decepcionados.

Thoreau: "¿Cómo podremos recordar nuestra ignorancia, si continuamente usamos nuestros conociemientos?".

La admisión de la ignorancia es a menudo el primer paso en nuestra educación. Si no somos ignorantes en nada, ¿qué vamos a aprender?

martes, 17 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

El paradigma basado en principios

Para guiar nuestros paradigmas nos tenemos que basar en algo que sea inquebrantable, algo indiscutible, por una realidad objetiva que gobierna el desarrollo y la felicidad humana desde el origen de los tiempos y que ha existido y existirá en todas las sociedades: esta realidad objetiva se basa en principios.

Los principios son directrices para la conducta humana que han demostrado tener un valor duradero, permanente. Los principios son universales e intemporales, son indiscutibles en sí mismos. Estos principios por ejemplo son la rectitud, la integridad, la honestidad, la dignidad humana, la idea de contribuir, la calidad, el potencial...

Cuanto más nos esforcemos en que concuerden nuestros paradigmas con estos principios, más potenciaremos nuestra efectividad personal o interpersonal, mucho más que si gastamos nuestras energías en cambiar nuestras actitudes o conductas.

lunes, 16 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

Ver y ser

Está claro que los paradigmas son inseparables del carácter, lo que vemos está relacionado directamente con lo que somos. No podemos cambiar la forma como vemos las cosas, sino cambiamos la forma como somos.

Los paradigmas son poderosas lentes a través de las cuales vemos el mundo.

Capítulo I: Paradigmas y principios

El poder de un cambio de paradigma

Ahora que ya sabemos lo que es un paradigma, podemos llegar a saber la importancia que tiene la capacidad de cambiar de paradigma, la importancia de ver las cosas desde un punto de vista más objetivo, la importancia de ver las cosas de modo diferente.

Si queremos tener un gran cambio en nuestra percepción de las cosas, un cambio significativo, equilibrado, tenemos que trabajar sobre nuestros paradigmas básicos.

Según decía Thoreau: "Mil cortes en las hojas del árbol del mal equivalen a uno solo en las raíces". Sólo podemos lograr una mejora en nuestras vidas cuando trabajamos sobre la raíz, sobre los paradigmas de los que fluyen la actitud y la conducta.

El ejemplo del metro donde Stephen se encuentra con un padre y sus dos revoltosos hijos, que en un principio le molestan porque son muy ruidosos, y está a punto de llamarle la atención al padre, pero todo cambia cuando el padre le dice que hace dos horas que se ha muerto su mujer, o sea la madre de los niños, cambió de golpe su paradigma. No creo que sea necesario llegar a un extremo como este, pero está claro que para tener una mente más abierta y más comprensiva se tiene que trabajar en nuestros paradigmas básicos.

domingo, 15 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

El poder de una paradigma

La palabra paradigma proviene del griego. fue originalmente un término científico, y en la actualidad se emplea por lo general con el sentido de modelo, teoría, percepción, supuesto o marco de referencia. En el sentido más general, es el modo en que vemos el mundo, no en términos de nuestro sentido de la vista, sino como percepción, comprensión, interpretación.

Cada uno de nosotros tenemos un paradigma diferente (por motivos sociales, de educación, familiares, etc.), cada uno de nosotros puede tener la misma realidad delante y ver cosas distintas. Cuando llegamos a ser objetivos y vemos las cosas de manera clara, empezamos a comprender por qué otros ven las cosas de diferente forma que nosotros.

El mejor ejemplo lo tenemos en las dos imágenes del libro que se nos muestran al principio, después de pasar un rato viendo una de las dos fotos en concreto, cada uno se hace su paradigma según que foto se haya visto, ya sea la de una vieja o la de una joven, y en realidad estamos viendo la misma foto, una tercera que es una mezcla de las dos. Ejemplos como este se pueden ver miles en la vida cotidiana.

Así pues de nosotros depende poder cambiar de paradigma, poder escuchar a los otros y estar abiertos a sus percepciones, con lo cual lograremos un cuadro más amplio y una modalidad de visión mucho más objetiva.

Capítulo I: Paradigmas y principios

"Grandeza" primaria y secundaria

La grandeza secundaria es el reconocimiento social de sus talentos, la grandeza primaria es la bondad en su carácter.

Es la diferencia entre lo que se es y lo que se muestra ser, lo que somos se transmite con una elocuencia mucho mayor que cualquier cosa que digamos o hagamos. La grandeza primaria es la confianza absoluta que trasmitimos porque conocen nuestro carácter. No hay ninguna técnica o habilidad que pueda sustituir al poder de la grandeza primaria.

Según William George Jordan: "En las manos de todo individuo está depositado un maravilloso poder para el bien o el mal, la silenciosa, inconsciente, invisible influencia de su vida. Ésta es simplemente la emanación constante de lo que el hombre es en realidad, no de lo que finge ser".

viernes, 13 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

La personalidad y la ética del carácter

La diferencia entre la superficialidad de la ética de la personalidad y la integridad de la ética del carácter.

Mientras la ética del carácter se centra en que la persona integre profundamente en su naturaleza ciertos hábitos y principios como: la integridad, la humildad, la fidelidad, la mesura, el valor, la justicia, la paciencia, el esfuerzo, la simplicidad, la modestia, etc. La ética de la personalidad se centra en aprender una serie de habilidades que se basan en la idea de "La sonrisa hace más amigos que el entrecejo fruncido".

Todos estamos de acuerdo que hay una serie de habilidades que hacen que mejores tus habilidades de comunicación con el resto de la gente, pero si no tienes una base de carácter sólida, estas habilidades sólo te servirán para mejorar la primera impresión que das a la gente y no para crear nada realmente sólido.

"Busca tu propio corazón con diligencia pues de él fluyen las fuentes de la vida".

Aquí recomiendo un libro para el que esté interesado en la mejora de sus dotes sociales y comunicativas:
Cómo Ganar Amigos e Influir sobre las personas. De Dale Carnegie.
Un libro sobre relaciones interpersonales, publicado por primera vez en 1936, que fue un gran éxito en ventas y sigue siendo popular hoy en día. Simon & Schuster.
Dale Carnegie, nacido el 24 de noviembre de 1888 y fallecido el 1 de noviembre de 1955, fue un conocido escritor de libros de auto ayuda estadounidense.
Carnegie fue promotor de lo que ahora se llama asunción de responsabilidades, aunque esto sólo aparece puntualmente en sus escritos. Una de las ideas centrales de sus libros es que es posible cambiar el comportamiento de los demás al cambiar nuestra actitud hacia ellos.
Carnegie es un de los gurús de este tema, aunque hayan pasado más de 70 años desde la publicación de su libro, el contenido sigue siendo actual.

miércoles, 11 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

Aquí espero que escribamos sobre el primer apartado del capítulo I del libro, que se titula:

De adentro hacia fuera

Comienza con la frase de David Starr Jordan: "No hay en todo el mundo un triunfo verdadero que pueda separarse de la dignidad en el vivir."

En cada capítulo una frase ilustra una idea, esta en concreto nos confirma la importancia de nuestros principios, es decir de nuestro interior. Es la idea de poder disfrutar de un triunfo con la conciencia tranquila, sabiendo que lo has dado todo y que has triunfado, sabiendo que tenías claro lo que has hecho y por qué lo has hecho, eso sólo se construye desde el interior y sólo después de eso se verá reflejado en el exterior.

En el desarrollo "de adentro hacia fuera" nos damos cuenta de la importancia de conseguir éxito en la vida, pero que un éxito en un rol particular por sí solo no conlleva la felicidad. En la vida cada uno de nosotros representamos diferentes roles y lo importante es saber realmente lo que nos interesa llegar a ser y conseguir en la vida, pero en toda la amplitud de nuestros diferentes roles, por ello para obtener un éxito completo en la vida, se tienen que primero interiorizar las prioridades y objetivos que deseamos conseguir en cada uno de nuestros roles: como padre, profesional, amigo, esposo, etc.
Tenemos que conseguir primero una victoria privada (interior) para conseguir una victoria pública (exterior).

En el ejemplo del problema con su hijo, Stephen nos hace ver claramente la importancia de definir el origen de los problemas que nos preocupan, y analizarlos en profundidad. Nos presenta como al principio ayudaron equivocadamente a su hijo, un adolescente que no era bueno en los estudios ni en los deportes, y que no dio resultado hasta que se preguntaron realmente si el problema lo estaban enfocando desde la perspectiva correcta. Como personas responsables su objetivo era el ser buenos padres y que su hijo tuviera éxito bajo su punto de vista, se limitabana a animarlo, como si fuera retrasado. Pero sus ojos no veían el problema real, el éxito que querían para su hijo no era el que él deseaba obtener, él practicaba un deporte que no le gustaba y llevaba un estilo de vida que él no había elegido, por ello hasta que nos se dieron cuenta de lo que realmente necesitaba su hijo no lo pudieron ayudar.
Así pues, muchas veces el problema es que no estamos percibiendo el problema real, si no lo que nosotros creemos que es el problema, por ello es muy importante que analicemos nuestras percepciones y nuestros paradigmas.

lunes, 26 de marzo de 2007

Inicio de aprendizaje

Blog creado para todos aquellos que han leído o están pensando leer una de las obras más enriquecedoras que nunca se han escrito, Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen R Covey.

Este blog es para aprender y para evolucionar, es para que se vayan añadiendo entradas que nos hagan crecer como personas que tienen inquietudes, y que buscan sacar el máximo partido de sus vidas.