sábado, 28 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

El continuum de la madurez

Los siete hábitos, en armonía con las leyes naturales del crecimiento, proporcionan un enfoque gradual, secuencial y altamente integrado de la efectividad personal e interpersonal. Nos mueven desde la dependencia hacia la independencia y hasta la interdependencia, dentro de un continuum de madurez.

Nosotros nacemos como niños totalmente dependientes de nuestros padres, sin ellos moriríamos. Con el paso de los años, durante nuestro crecimiento, vamos alcanzando diferentes grados de independencia en nuestras diferentes facetas como personas, y nos podemos hacer cargo de nosotros mismos, tanto física, mental, emocional como económicamente. Nos damos cuenta que podemos y debemos tomar nuestras propias decisiones. Posteriormente, seguimos creciendo y madurando, alcanzando la conciencia de que vivimos en sociedad, y descubrimos que los mayores logros de nuestra naturaleza tienen que ver con las relaciones con los otros, que la vida humana también es interdependiente.

La dependencia es el paradigma del tú; tú me cuidas a mí, yo te culpo a tí por los resultados.

La independencia es el paradigma del yo; yo puedo hacerlo, yo soy responsable.

La interdependencia es el paradigma del nosotros; nosotros podemos hacerlo, nosotros podemos cooperar, nosotros podemos combinar nuestros talentos y aptitudes para crear algo más importante.

Le interdependencia es una elección que sólo está al alcance de las personas independientes. Las personas dependientes no pueden optar por ser interdependientes. No tienen el carácter necesario para hacerlo, no son lo bastante dueñas de sí mismas.

Los 7 hábitos se dividen en dos partes.
1ª parte. Hábitos 1, 2 y 3. Los tres primeros hábitos tienen que ver con la esencia del desarrollo del carácter, con la victoria privada, partimos de adentro hacia afuera. Las victorias privadas preceden a la públicas. Vamos desde la dependencia hacia la independencia.
2ª parte. Hábitos 4, 5 y 6. Los tres siguientes hábitos, nos guían sobre la base del carácter de una persona independiente, a partir del cual se puede obrar con más efectividad sobre las victorias públicas, el trabajo en equipo, la cooperación y la comunicación. Vamos desde la independemcia hacia la interdependencia.
El último hábito. El 7º hábito es el hábito de la renovación: una renovación regular, equilibrada, de las cuatro dimensiones básicas de la vida; estas cuatro dimensiones son la mental, la física, la emocional y la espiritual.

1 comentario:

kenzito dijo...

He aquí la introducción de lo que vamos a aprender próximamente. Ayer leía en el metro este capítulo y recordé que siempre el continuum de la madurez está presente en nosotros, porque si bien algún día alcanzo los 7 hábitos, sé que siempre si se presentan nuevas circunstancias hay que comenzar de nuevo de dentro hacia afuera y alcanzar la independencia en esa circunstancia, y así del mismo modo, buscar la interdependencia...

Hablando en términos extremos, es como un camino hacia la perfección que nunca tiene fin porque la perfección no existe. (existe alguien perfecto, le conocéis?)

Así, se llega otra vez a los niveles de dependencia, y tenemos que superarlo y alcanzar la independencia e interdependencia. Sólo entre nuestros hábitos del día a día habremos alcanzado el tercer nivel, por ello, en los nuevos hábitos a experimentar, debremos comenzar de nuevo, iniciando un interesante trayecto por la vuelta a reconocernosy esforzarnos por hacer un cambio de paradigma para volver a superar los tres niveles

Esta es mi opinión, quizás me haya confundido. Pero hoy por hoy es la interpretación que he sacado.

un saludo