sábado, 21 de abril de 2007

Capítulo I: Paradigmas y principios

Un nuevo nivel de pensamiento

Leed antentamente esta frase de Albert Einstein: "los problemas significativos que afrontamos no pueden solucionarse en el mismo nivel de pensamiento en el que estábamos cuando los creamos".

Si creamos un problema en un nivel de pensamiento superficial, tendremos que analizar y buscar una solución para este problema desde un nivel de pensamiento más profundo, buscar de donde viene y solucionarlos desde la raíz.

Este es el tema principal de este libro, y nuestro principal objetivo, ver que todo individuo que quiere desarrollar su efectividad personal e interpersonal tiene que empezar por su parte más interior: los paradigmas, el carácter y los motivos. Es decir, "de adentro hacia afuera". Primero tenemos que conseguir nuestra victoria privada para después conseguir nuestra victoria pública.

De adentro hacia afuera es un continuo proceso de renovación basado en las leyes naturales que gobiernan el crecimiento y el progreso humanos. Es una espiral ascendente de crecimiento que conduce a formas progresivamente superiores de independencia responsable e interdependencia efectiva.

T.S. Elliot: "No debemos dejar de explorar, porque al final de nuestra exploración llegaremos a nuestro punto de partida y conoceremos el lugar por primera vez".

3 comentarios:

Xavier dijo...

Afrontar los problemas de adentro hacia afuera es el primer paso que debemos dar en busca de nuestro cambio personal.

El cambio de paradigma es un largo y duro viaje, pero sabemos que un viaje de diez mil kilómetros empieza con el primer paso, y para hacer este primer paso probablemente necesitaremos más energía que durante el resto del viaje.

Mi admirado escritor Álex Rovira i Celma, escribió a modo de fábula algo que nunca olvidaré, y que nos sirve para ilustrar el tema que el Sr. Covey nos presenta:

Hace muchos, muchos años, los hombres conocían el secreto que permitía que anhelos y sueños se hicieran realidad. Pero abusaron de él de tal manera que los sabios responsables de cuidarlo decidieron esconderlo en un lugar al cual sólo pudiera llegar quien verdaderamente lo mereciera. (...)
Tras un largo silencio, el más anciano y discreto de todos tomó la palabra y casi en un susurro, dijo: “Hay un lugar, sólo un lugar, al que muy pocos serán capaces de llegar para encontrar el tesoro”.
La expectación fue máxima. Hubo entonces un revuelo; murmullos, exclamaciones y miradas de estupor se cruzaron entre el resto de miembros del consejo. “¡¿Cuál es ese lugar, maestro?!”, preguntó inquieto uno de los sabios al anciano.
“El corazón… Lo ocultaremos en el corazón de cada hombre y cada mujer que viva en este hermoso planeta. Cada corazón debe albergar este extraordinario tesoro, ya que muy pocos tendrán el coraje, la perseverancia, la fe, la humildad y la paciencia de mirar en su interior y desvelar el secreto. Sólo aquellos que sean capaces de descubrir que la mayor de las riquezas y el mayor de los poderes reside en su corazón deben ser dignos de acceder al tesoro.”
Y así fue como en un pacto sagrado y a través de un encantamiento, hace ya miles de años, el secreto que convierte en realidades los anhelos del alma descansa en el corazón de cada uno de nosotros.


Éste es un fragmento de "Los siete poderes: Un viaje a la tierra del destino". Es un libro entretenido, emocionante, cargado de fantasía enriquecedora que te llegará al fondo del alma.


Un saludo,
Javier S.M.

Vivir, amar, aprender, dejar un legado dijo...

Estimado, querido primo Xavi,

Este comentario ha sido genial, simplemente la creación física del tipo de aportación que tenía en mi cabeza cuando creé este blog.

kenzito dijo...

Estimado Xavier y Raúl,

Me alegro de encontraros en estas líneas. Sigo aprendiendo de vosotros todo lo que puedo y sigo encantado de leeros.

Hoy, he pensado que muchas veces me analizo, y noto mi falta de madurez. Intento ser más profundo en los comentarios, pero me cuesta lograrlo.
Espero con el tiempo seguir mejorando, y pasar y comenzar "el nuevo nivel de pensamiento"

Lo ciero es que en estos últimos años creo que he ido avanzando paulatinamente. Creo que motivación y buen carácter no me falta para intentar sacar lo mejor de mí mismo

Atentamente

Kenzo