jueves, 28 de junio de 2007

Segundo hábito: Empiece con un fin en mente

Un enunciado de la misión personal

El enunciado de nuestra misión personal es como nuestra constitución personal, es la base sobre la cual surgen nuestras decisiones, se centra en lo que uno quiere ser y hacer. Es el núcleo invariable conforme al cual desarrollamos toda nuestra vida.

Cuando se ha adquirido ese sentido de misión, cuando hemos hecho una lista de las cosas que realmente nos importan en cada uno de nuestros roles, se posee la esencia de la propia proactividad. Estamos en posesión de los valores que dirigen nuestra vida, de la dirección básica en virtud de la cual establecemos nuestras metas a corto y largo plazo. Contamos con el poder de una constitución escrita basada en principios correctos, que permite evaluar efectivamente todas las decisiones conernientes al uso más efectivo del tiempo, del propio talento y energía.

Cuando tenemos nuestra misión personal clara logramos la libertad para poder actuar diariamente con la tranquilidad de que tenemos claro hacia donde queremos ir, tenemos en nuestra mente lo que realmente nos importa, lo tenemos más presente que nunca, y teniendo eso presente, actuamos en sintonía con nuestra constitución personal.

En el libro de los 7 hábitos hay varios ejemplos de misiones personales de diferentes personas esta es una de ellas:

"Primero el éxito en casa.
Busca y merece la ayuda divina.
Nunca te comprometas con la deshonestidad.
Acuérdate de las otras personas implicadas.
Escucha a ambas partes antes de juzgar.
Pide consejo a otros.
Defiende a los que no están presentes.
Sé sincero pero terminante.
Desarrolla una nueva habilidad cada año.
Planifica hoy el trabajo de mañana.
Lucha mientras esperas.
Mantén una actitud positiva.
Conserva el sentido del humor.
Sé ordenado en tu persona y en el trabajo.
No temas a los errores; teme sólo la ausencia de respuesta creativa, constructiva y correctiva de esos errores.
Facilita el éxito de tus subordinados.
Escucha el doble de lo que hables.
Concentra todas tus habilidades y todos tu esfuerzos en la tarea que tienes entre manos, sin preocuparte por tu próximo empleo o tu próxima promoción".

Este es sólo un enunciado de misión a modo de ejemplo, está claro que cada uno tenemos el nuestro. Yo, personalmente, lo tengo escrito de hace tiempo, pero lo voy repasando cada verano, como todo en la vida el enunciado de misión va evolucionando conforme el paso de los años y de las diferentes experiencias, pero siempre se basa en una serie de principios que para mí son inquebrantables.