domingo, 2 de diciembre de 2007

Quinto hábito: Procure primero comprender, y después ser comprendido

La aptitud para la comunicación es la más importante de la vida. Dedicamos a la comunicación la mayor parte de nuestras horas.

La comunicación se divide basicamente en 4 formas elementales, que son escribir y leer, y por otro lado hablar y escuchar.

Hemos dedicado mucho tiempo de nuestra educación al perfeccionamiento de las tres primeras, pero en cambio no hemos dedicado practicamente nada a aprender a escuchar.

El problema radica en que si quieres darme un consejo y quieres que me vea influido por él, antes de todo debo haberme sentido comprendido por ti. Este tipo de escucha debe ser una escucha empática, sincera, que me haga ver que comprendes la singularidad de mi situación.